El dulce sabor de San Basilio de Palenque I

Actualizado: 13 ene


Llegar a palenque fue tener de nuevo la oportunidad de compartir con algunos de sus pobladores. Todo ello fue posible gracias a la aceptación y acogida la Sra. Dorina Hernández Palomino, una mujer emprendora, líder social y de corazón noble quien quiso acogernos como si fuéramos parte de su familia. El compartir momentos y situaciones cotidianas, fue una manera de abrir las puertas de su hogar, de su saber, pero sobre todo comprender la dinámica de su sabor lo cual fueron compartidos y dados sin ningún reparo al momento de entablar conversación y visitar los distintos patios o más bien las cocinas del saber y sabor palenquero de su comunidad.





La magia de San Basilio va más allá de lo simple, de lo superficial. Aquí la inmersión se hace tan profunda que logras comprender el por qué se considera este territorio como un tesoro vivo. Vivir la magia de encontrar intacto ese legado de resistencia, dignidad y libertad de los cimarrones hoy en día los convierte en un territorio declarado patrimonio cultural e inmaterial de la humanidad. Aquí los ritos y rituales realizados a escondidas de sus patrones, ayudaron a que sus tradiciones se mantuvieran vivas, incentivando el carácter y las ganas de libertad en cada uno de las personas por desgracia fueron esclavizadas. Hoy San Basilio, palenque ubicado en los Montes de María y lugar donde se refugiaron las negritudes de la colina, aún conservan tradiciones culturales, sociales, musicales, artísticas y culinarias; herencias de sus ancestros cimarrones y símbolos de libertad, de resistencia, de dignidad y de identidad. Símbolos, que gracias a la tradición oral se han conservado y se han transmitido de generación en generación. Tradiciones que se salvaguardan, se manifiestan y se exponen a partir de ritos, rituales y prácticas, no solo artísticas y culturales (como el baile, la música y los instrumentos); sino también lingüísticas y gastronómicas.



Hablar de Palenque sin mencionar el ingenio de la mujer Palenquera, es como preparar el fogón sin leña; fueron ellas las que incentivaron, a partir de la comida y de sus peinados, el fortalecimiento clandestino de sus culturas. La cocina, lo público, y todo lo que a ella atañe, es el lugar principal, en donde la mujer, la protagonista, es la encargada de mostrarle a sus hijas y a las hijas de sus hijas, lo que ellas son, lo que ellas hacen, pero sobre todo, se encargan de dar a conocer esa historia en donde se evidencia y se plasma la lucha por conservar técnicas y alimentos propios de la región. El papel que la mujer desempeña en la cotidianidad de la cocina, es fundamental, para fomentar y continuar con la dinámica familiar que por años se ha producido en esta región. Ella, es la encargada de sostener económicamente a su familia; y también es la encargada de sobrellevar las situaciones emocionales que afectan a todos y a cada uno de los integrantes de su hogar. Es así que ser mujer palenquera es sinónimo: emprendimiento, pujanza, vigor, fortaleza, aliento, fuerza, ánimo, valor, coraje, productividad, fecundidad, fertilidad, familiaridad, laboriosidad, sencillez, compañerismo, amistad, lealtad, nobleza y honestidad. Ella se expresa a través de cada una de sus preparaciones y de sus dulces; que ofrecidos con ingenio, armonía, melodía, ritmo, habilidad, maestría, pericia, arte, experiencia, práctica, técnica y destreza; cargados de sonrisas, alegría, dulzura, sabrosura y ricura; pero además, elaborados con sabor, sazón y pasión, son los instrumentos empleados para salvaguardar una técnica, una práctica, una historia, una cultura y una herencia. Son ellas las transmisoras de saberes y sabores de esta región de la Costa Atlántica.



Viajar a Palenque es encontrar un pedazo de África en Colombia, es disfrutar de las combinaciones de alimentos y del empleo de técnicas de preparación, como el frito, la cual se produjo solo por el deseo de continuar con sus tradiciones, sus creencias, sus sabores y por la negativa a olvidar quiénes eran y de dónde venían. La negativa a continuar segados de la libertad, a dejar sus culturas y tradiciones y a seguir sometidos y maltratados fomentó la formación de “guerrillas” por parte de los esclavos.


Palenque es un lugar de significados. Es viajar al pasado para comprender el presente… es ahogarte entre risas y alegrías, es un lugar para escuchar, para caminar despacio. Palenque es un destino para viajeros conscientes.


Si te interesa alguna recomendación para visitar este territorio, no dudes en escribirnos para contactarte con la organización de Turismo Consciente del territorio de San Basilio.


Seguro será un viaje transformador.


Fotografías por Viviana Vásquez y Héctor Tocarema.


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